martes, 30 de diciembre de 2008
Olvidar para seguir...
Un año más o un año menos; según quiera verse la botella medio vacía o medio llena. Atrás quedan 365 días en los que cada uno de nosotros hemos seguido construyendo nuestra vida, con nuestros aciertos y con nuestros errores. En estas fechas uno siempre está más triste, no sé muy bien por qué, pero es así. Quizá es el momento más propicio para recordar a los que ya no están, a los que parecen estar pero no estaán, o lo que podía haber sido y no fue... entre otras muchas cosas. Durante estos días, hacemos un resumen de todo lo que hemos vivido, llorado, reído, trabajado, disfrutado... También creo que el final de un año debemos borrar de nuestra mente todos los malos recuerdos, pese a que en algún momento hayamos disfrutado con ellos. Pienso que olvidar es necesario, no se puede vivir siempre con el recuerdo de lo que pudo haber sido y no fue, de l,o que podría haber pasado si... la vida es mucho más que lamentarse, y lo bueno es levantarse cada vez que te ponen la zancadilla. Dicen que olvidar es imposible y que siempre queda un recuerdo de la gente que quieres o quisiste... puede ser, pero lo mejor para no sufrir es pasar página cuanto antes por muy grande que sea la decepción. Eso es lo que hace realmente grandes a las personas. Por eso, que est Navidad sirva para borrar los malos recuerdos de 2008 y que nos llene de fuerza e ilusión para tratar de salir airosos en 2009. eso sí, un pequeño consejo de padre para los próximos 365 días: nunca dejéis de sonreír ni perdais la ilusión por un sueño. Yo prometo intentarlo.
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