sábado, 8 de noviembre de 2008

Yo también tengo un sueño, el español


Dicen los americanos que han visto cumplido un sueño, algo que llevaban esperando algo más de 40 años, cuando Martir Luther King pronunció un discurso que le llevaría a la muerte, a ser aseindo. Este gran orador fue un gran defensor por el derecho al voto, la no discriminación y otros derechos civiles básicos, así como la lucha por evitar el odio a los negros. En su amplio discurso, 'Tengo un sueño', Luther King hizo un repaso por los derechos y libertades más importantes de los negros, con frases como: "Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el que no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad". Pues bien, cuatro décadas después, Obama, candidato demócrata a la presidencia de los EEUU (y del mundo) aplastaba al republicano John McCain para convertir se en el primer presidente negro de los EEUU, algo impensable hace poco tiempo. Quizá ganó por ser negro para que lo EEUU puedan demostrar al mundo que el racismo ha terminado; quizá ganó porque de verdad puede gobernar bien; quizá ganó porque la gran mayoría estaba cansada de George Bush. Hablando de George, creo que no fue mal presidente ni mala persona, sino más bien tuvo muy mala prensa. A Bush le ha tocado vivir una de las experiencias más sangrientas (si no la mayor) que fue el 11-S. Nadie tuvo la culpa de ese lamentable hecho más que los islamistas lunáticos, desceebrados y fanáticos que estrellaron tres aviones provocando el caos y el terror en EEUU. El otrora presidente se ha esforzado por sus ciudadanos, pero por desgracia será recordado por ese fatídico 11 de septiembre, por Irak y por la crisis en la que se encuentra el país. Los americanos tenán un sueño, bueno, dos. Uno quitar de en medio a Bush, y el otro que ganara Obama. nadie sabe cómo va a responder, pero sólo con palabras no se arreglan situaciones complicadas, pero evidentemente, como a todo el mundo, hay que otorgarle el beneficio de la duda. Si loas americanos tienen un sueño, yo también tengo el mío. Que Zapatero deje de ser presidente de España. Ni la negociación con ETA, ni la crisis, ni su política social desacertada paracen minar la confianza de los españoles en su persona, pero la mía desde que se alzó al poder gracias a 192 muertos, no la tiene, ni la tuvo ni la tendrá. No se puede gobernar desgobernando, desuniendo a los españoles y enfrentándoles ahora con la invención de la Ley de Memoria Histórica, para recordar y profundizar más en las desgracias del pasado. Porque en la Guerra Civil murió mucha gente sí, pero de todos los colores y pensamientos. Ojalá volviéramos ocho años atrás cuando en 1996 España comenzó a ser una potencia económica y un país que funcionaba de un modo excelente. Ojalá volvieran esos años en la actualidad, cuando esto era un país de verdad. Yo también tengo un sueño, el sueño de volver a ver a nuestro país, como es un país. El sueño de un tiempo pasado que fue mejor...

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