jueves, 17 de julio de 2008

Una alfombra roja


Indignante, asqueroso, repugnante... y cobarde. Éstos son sólo algunos de los calificativos que se me ocurren para un asesino de cuyo nombre no quiero ni acordarme. Es responsable de 25 ASESINATOS y además afirmó no arrepentirse de ninguno de ellos, mostrando siempre esos aires de grandeza de quien se cree superior por el hecho de haber realizado una masacre; qué valiente eres machote. Pero no contento con eso, comenzó una huelga de hambre porque veía que su situación no era justa. ¿Puede pedir Justicia una persona así? No sé si reirme o llorar, poque la Justicia de este país me parece surrealista. Sé que lo que voy a decir es muy impopular y a lo mejor me pongo al mismo nivel que ellos, pero según mi radical opinión en estos temas, un individuo que asesina gratuitamente a 25 personas, no merece seguir viviendo. Yo le hubiera dejado morir, pero con agonía y sufrimiento. Se ha reído de los jueces, de los abogados, de la Justicia y lo más cruel, de las víctimas del terrorismo. Ahora ha vuelto a echar un pulso empezando otra huelga de hambre por el posible embargo de bienes para 'indemnizar' a las víctimas. Señores, ¿estamos poniendo precio a una vida? ¿Cómo puede un criminal residir encima, debajo, o en la puerta de al lado de las víctimas de ETA? ¿Nos hemos vuelto locos? A lo mejor es que mi mente conservadora necesita tiempo para asimilar estas cosas, pero creo que nunca llegaré a entenderlas. Juro que me hierve la sangre cuando veo a ese personaje regodearse en la desgracia ajena y tengo que apagar la televisión, aunque algunos se hayan empeñado en ponerle una alfombra roja. Sí, la misma que él se encargó de teñir de sangre.

3 comentarios:

Aurora Lozano dijo...

De Juana es un ser abominable, pero como cualquier ser (este inhumano) tiene derechos. El etarra ya ha cumplido su condena y, aunque a muchos nos pese,ha de abandonar la prisión. Ahora, si el chico decide ponerse en huelga de hambre para que no le embarguen los bienes que se muera de hambre, porque debe abonar las indemnizaciones a sus víctimas. A ver si se cree que con estar unos añitos en la cárcel ya va a estar todo hecho.
La cuestión es que de Juana fue juzgado por el anterior Código Penal y las leyes son las leyes y hay que cumplirlas para todos por igual. Se queja el bicho del acoso mediático, judicial y peitenciario. Valiente sinvergüenza! ¿qué hay del acoso a sus víctimas? Señor de Juana, por decir algo, usted no es quien para burlarse ni de la justicia, ni de la sociedad. Cumpla la ley y abone las indemnizaciones, después quedará libre y será tan cruel que vivirá en la misma calle que la esposa de una de sus 25 víctima.
Estoy de acuerdo contigo en la rabia que sientes, Chema, pero no las leyes son las leyes y no podemos hacer otra cosa. Este es un sistema garantista donde se vela por el cumplimiento de la ley, qué le vamos a hacer. De este modo, cuando tú robes una barra de pan no podrás ir a prisión.
Muchos besos

Anónimo dijo...

Pues yo creo que para este tipo de 'seres' no tendrían que existir los derechos, solo hay que ponerse en el lugar de esas familias para sentir rabia e impotencia. Yo estoy convencida que todo lo malo se paga en esta vida, te acuerdas del boomerang, pues al 'ser' le volverá de tal manera que le abrirá la cabeza... que lástima.

Alberto Prieto dijo...

No sé si me estoy volviendo algo extremista pero no creo que esto se deba permitir. La ley es la ley, de acuerdo. Pero una persona que ha hecho lo de De Juana merece otro tipo de castigo en mi opinión mucho más contundente. Y creo que muchos miles de personas como yo opinan que se deberían endurecer las leyes en algunos supuestos. Repito, no entiendo de leyes, pero sí de dignidad, de indignidad, de derechos humanos y de que un asesino no debería poder reirse de los familiares de sus víctimas porque eso sería _-es- el mundo al revés. Y muchos dejaremos de creer en la justicia.